Calle La Calzada, Granada

Diversión, arte, deportes, historia, cultura…

La calle La Calzada, en Granada, es cosmopolita. Lo que busca, lo encuentra. Diversión, arte, deportes, historia... cultura de distintos países en un solo lugar. Esta avenida empedrada, rodeada de casas coloniales, se ha modernizado y convertido en uno de los centros turísticos por excelencia en La Gran Sultana. Cifras oficiales indican que Granada recibe el 25% de los turistas que cada año llegan a Nicaragua. En Granada comenzará hoy el X Festival Internacional de Poesía, dedicado a Rubén Darío.

Un recorrido por La Calzada

Quinientos metros llenos de sabor, color, ritmo, nicaraguanismo y diversidad. La Calzada, que antaño fue una calle de paso donde había tabernas y hospedajes, hoy es una muestra de lo que Nicaragua ofrece a los turistas nacionales e internacionales: desde cervezas nacionales e irlandesas hasta chocolate caliente, licor de flor de Jamaica, lo mejor en filetes, un buen fetuccini, una bicicleta chopper para pedalear por la ciudad, un paquete turístico para recorrer el país de Este a Oeste y arte nica, mucho arte.

Leopoldo Castillo llegó aquí hace quince años. Oriundo de la isla Banco de Arena, encallada en el Gran Lago, estudió Administración de Empresas y visualizó el turismo como una forma de ganarse la vida. Desde esa época ofrecía excursiones a los extranjeros que entonces transitaban por La Calzada, una calle con historia en esta ciudad colonial.

“Como destino turístico ofrecía la isla donde nací. Tenía contactos con los lancheros y llevaba a los turistas a mi comunidad. Entonces yo buscaba a los turistas de la calle, les enseñaba fotos y me los llevaba al centro turístico, para luego trasladarlos a la comunidad Playa Blanca”, recuerda Castillo, quien alquila un pequeño establecimiento justo al inicio de La Calzada, la calle más turística de Granada.

La Calzada hoy recibe a la mayor cantidad de turistas que visitan esta Ciudad. Leopoldo Castillo les ofrece la oportunidad de recorrerla en bicicletas chopper, deportivas, montañeras y clásicas.

Hace siete años que César Augusto Santamaría vende puros en La Calzada. “Antes esta era una calle normal, con casas de millonarios o de personas pudientes. La mayoría ha vendido o alquilado para negocios”, cuenta.

Calle del Lago, Calle Masaya

El historiador granadino Fernando López cuenta que por diversos documentos históricos, entre ellos las crónicas de Squier, es que se sabe que esta calle, que muere en el lago Cocibolca, se llamó Calle del Lago, Calle Guadalupe y Calle Masaya.

“La Calzada es el nombre más reciente y se le da a finales del siglo XIX y comienzos del XX”, dice López, quien sostiene que desde que fue construido el muelle se activó más esta vía.

La calle inicia en la Catedral granadina. Caminando veinte metros, el turista puede degustar de un mojito, de un macuá, de una carne asada o de una chimichanga.

Entre la múltiple oferta culinaria está el Tercer Ojo, que desde el 15 de diciembre último se localiza en la segunda cuadra de La Calzada. Mientras el comensal espera por su comida, puede pasar el tiempo observando la galería de arte o bien, comprando tabaco, cuadros, accesorios hechos a base de cuero y tomando diversos tragos y cocteles.

Ramón Parra es un guía acreditado por el Instituto Nicaragüense de Turismo que recorre esta vía acompañado de visitantes canadienses y estadounidenses. “Cada año se incrementa la cantidad de negocios y las casas se convierten en negocios”, dice Parra.

Entre los nuevos establecimientos está la Casa Chocolate, donde se ofrece chocolate al 70%, al 50% y chocolate con leche. También se ofrece por sabores: canela, almendra, chile, ron, pasa y marañón. “Ofrecemos té de cacao, que está hecho a base de la cáscara de cacao, se hierve y se le pone miel. Es relajante. Tenemos licores a base de cacao, de café, de chile, de (flor de) Jamaica, y todo es hecho en el Museo del Café”, explica Emmanuel Castillo.

Entre tantos negocios se puede encontrar la artesanía hecha a base de alpaca y piedra natural que elabora Ramón Ernesto Ramos, un joven granadino.

Hoteles y más

La Calzada tiene también una oferta hotelera. El Hotel Darío, uno de los más antiguos de la ciudad, tiene un diseño neoclásico que impacta de entrada. Frente a él los turistas disfrutan de un trago de ron o de cervezas viendo a jóvenes que últimamente recorren esta calle haciendo break dance.

Cuando cae la noche, La Calzada se ilumina y se llena de un especial jolgorio. Los coches halados por caballos dejan de circular. El estilo colonial se impone entre la muchedumbre. Música de diversos tipos, distintos olores. Todo converge en estos quinientos metros.

Más adelante, en la tercera cuadra, en la Galería La Calzada, en cuyo centro se encuentra un hermoso jardín, el turista puede degustar de helados, del restaurante Café de la Música, donde se sirven variedades de café y pastas. En Road House Drinks & Food se puede comer un rico plato mientras se ve una pelea de boxeo o, si la época lo permite, un concierto.

El turista puede encontrar también el arte textil nica. En Metamorfosis ofrecen ropa que ha sido modificada. También se puede encontrar ropa bordada.

Al final de La Calzada, ya casi llegando a la iglesia Guadalupe, se puede saborear una rica pizza a buen precio. Mona Lisa o Don Luca son las opciones. Si prefiere la comida asiática, ahí está Kedeke.

Baile y músic

Las noches están aderezadas con break dance y un par de cantores en La Calzada.

Fuente: elnuevodiario.com